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Revista La Iglesia 2004

Revista La Iglesia 2004
2004

El Año de Publicación 98 de La Iglesia, correspondiente a enero-diciembre de 2004, registra un período de particular intensidad en la vida institucional de la Arquidiócesis de Bogotá, bajo el gobierno del cardenal Pedro Rubiano Sáenz, marcado por la renovación de su cuerpo episcopal, la reorganización pastoral y la creación de nuevas estructuras parroquiales. La revista conserva, como estudio histórico de portada, la trayectoria de Agustín de Alvarado y Castillo, vigésimo primer arzobispo de Bogotá, cuya vida episcopal se relaciona con el frustrado Concilio Provincial de Santafé de 1774-1775: el volumen reconstruye sus sesiones, participantes, títulos y materias discutidas, y destaca que los trabajos conciliares produjeron un primer libro compuesto por 24 títulos, cuyos documentos posteriormente fueron enviados al Archivo Arzobispal. En la vida contemporánea de la Arquidiócesis ocupa un lugar central la ordenación episcopal de monseñor José Roberto Ospina Leongómez, celebrada el 29 de mayo de 2004 y seguida de su incorporación al gobierno pastoral como obispo auxiliar y responsable de la Zona Pastoral de San Pedro. El año registra asimismo la muerte de monseñor Agustín Otero Largacha, obispo auxiliar de Bogotá, ocurrida el 10 de mayo, y las manifestaciones de gratitud de la Arquidiócesis por su ministerio. En el ámbito pastoral, 2004 está atravesado por la preparación del Año de la Eucaristía, convocado por Juan Pablo II para iniciarse con el Congreso Eucarístico Mundial de Guadalajara y concluir con la Asamblea del Sínodo de los Obispos de 2005; la revista registra además retiros para el clero, formación litúrgica y musical, acciones de la Vida Consagrada y el Simposio Internacional de Justicia Restaurativa y Paz en Colombia. Para la historia territorial de Bogotá, la sección de decretos resulta especialmente significativa. La documentación comprende provisión de oficios, administradores parroquiales, vicarios episcopales y parroquiales, arciprestes, capellanes, admisiones al diaconado permanente, erección de casas religiosas, fundaciones e innumerables nombramientos, revelando la densidad administrativa de la Arquidiócesis. El Decreto n.º 1077, de 1 de noviembre, constituye la disposición territorial más destacada: erige la parroquia Beato Alberto Hurtado, segregada de San Francisco Javier, en la Zona Pastoral Episcopal Territorial de San José y Arciprestazgo 4.3, para atender los barrios El Dorado, El Consuelo, San Dionisio y La Selva. El decreto establece con notable precisión sus límites mediante vías, quebradas, cerros y el límite entre el Distrito Capital y el municipio de Ubaque, y modifica simultáneamente los límites de San Francisco Javier; además, deja constancia de que el patrimonio de la nueva parroquia comprendía el lote y templo adquirido por el arzobispo mediante escritura pública de 1952. Junto a esta erección, el volumen documenta nuevas casas de formación y comunidades religiosas: las Hermanas de Nuestra Señora de la Paz obtienen autorización para mantener noviciado, postulantado, casa para hermanas mayores y otras obras en distintas parroquias; los Padres Monfortianos reciben autorización para varias casas, incluyendo su casa principal, juniorado-teologado, postulantado y obras en Choachí; y los Misioneros del Espíritu Santo establecen una casa de formación en la parroquia San Francisco Javier. La administración del clero ocupa igualmente un lugar destacado: se documentan traslados entre parroquias, nuevos arciprestes, responsables del Tribunal y del Seminario y, de manera particular, la designación de monseñor Rafael Ignacio Cotrino Badillo como Vicario Episcopal de Cristo Sacerdote por un período de tres años. El volumen conserva también la actividad social de la Arquidiócesis mediante su participación en fundaciones y organismos, entre ellos el Departamento Arquidiocesano de Arquitectura, la Fundación Nuevo Marymount, la Fundación Corazón Inmaculado de María, la Fundación Amparo de Niños y otras instituciones. En conjunto, 2004 deja un registro particularmente preciso de una Arquidiócesis que, después de la gran reorganización territorial de 2003, consolida sus nuevas estructuras mediante el fortalecimiento de las zonas pastorales, la renovación de su episcopado, la creación de nuevas parroquias y la expansión de comunidades e instituciones destinadas a responder a las necesidades pastorales, sociales y formativas de Bogotá y su entorno.

 
 
 
La Iglesia 2004 parte 1
La Iglesia 2004 parte 2
La Iglesia 2004 parte 3