
El Año LXXXVIII de La Iglesia, correspondiente a enero-junio de 1993, números 1.222-1.227, reúne una documentación que muestra a la Iglesia entrando en una nueva etapa pastoral, marcada por la preparación del V Centenario de la evangelización de América, la reflexión sobre la misión sacerdotal y la reorganización de las estructuras eclesiales. El volumen abre con el Breve pontificio que concede indulgencia plenaria a los fieles de América Latina y España con motivo de las celebraciones del V Centenario, invitando a la acción de gracias por la fe recibida y a la nueva evangelización; junto a él aparecen la creación de la Comisión Interdicasterial permanente para la Iglesia en Europa oriental, la reorganización de circunscripciones eclesiásticas en Hungría, la promulgación del segundo Sínodo diocesano de Roma y la carta de Juan Pablo II a los sacerdotes con ocasión del Jueves Santo. Una extensa sección de catequesis está dedicada a la autoridad y misión del sucesor de Pedro y, especialmente, al presbítero: su participación en el sacerdocio de Cristo, la evangelización, el ministerio sacramental de santificación, el culto eucarístico, el gobierno pastoral, la consagración y la oración; en paralelo, las homilías y discursos pontificios abordan la paz, la juventud, la familia, la Eucaristía, la diplomacia de la Santa Sede, la distribución del clero y la misión de la Iglesia. Entre los actos de la Curia Romana sobresale además la reflexión sobre la familia como santuario de la vida, la cooperación con América Latina y la distribución equitativa del clero en el mundo. Para Colombia, el volumen registra los nuevos programas de enseñanza religiosa escolar, el pronunciamiento del episcopado sobre el Concordato y las modificaciones en la educación religiosa, documentos especialmente relevantes en el escenario abierto por la Constitución de 1991. En la Arquidiócesis de Bogotá, bajo el cardenal Mario Revollo Bravo, la documentación adquiere un marcado carácter jurídico y territorial: se publica una Instrucción pastoral sobre los ministros extraordinarios de la Comunión, un programa de preparación y los decretos n.os 467 al 481, entre ellos los relativos a las parroquias de San Juan Macías, Santa María Madre de Jesús, Santa María del Monte y Madre de la Divina Providencia; modificaciones de límites entre Madre y Reina del Carmelo y San Ireneo, y entre Nuestra Señora de Lourdes y Santa Teresa de Ávila; provisión y ratificación de oficios del Tribunal Eclesiástico; incardinación de los presbíteros Fernando Villegas Ángel y Edisson Sahamuel Ortiz; designación de un nuevo miembro de la junta administradora del Hospital San Carlos; creación de la Oficina de Conciliación Matrimonial Pastoral y reorganización de los Arciprestazgos n.os 10 y 23. El volumen se completa con nombramientos, la inauguración de una sede para la Pastoral Penitenciaria y noticias episcopales de Colombia. También resulta significativa la presencia de documentos sobre la interpretación de la Biblia en la Iglesia, donde se presenta la relación entre exégesis histórico-crítica, tradición, fe y vida eclesial, mostrando la amplitud intelectual y pastoral de la publicación.

