
El año 1912 de La Iglesia, correspondiente al Año VII, Volumen VII, reúne 24 números, publicados entre el 1.º de febrero y el 8 de diciembre de 1912, algunos de ellos agrupados en fascículos. El volumen conserva su carácter de órgano oficial de la Arquidiócesis de Bogotá y reúne pastorales, decretos, circulares, documentos pontificios, disposiciones de las Congregaciones Romanas, asuntos sacramentales y litúrgicos, orientaciones para el clero y noticias de la vida eclesial colombiana. El primer número contiene una extensa pastoral de monseñor Bernardo Herrera Restrepo sobre la situación de la sociedad contemporánea, la defensa de los principios cristianos y la observancia de los deberes religiosos, incluyendo la aplicación en la Arquidiócesis del decreto pontificio de 1911 sobre los días de fiesta y reflexiones sobre el trabajo, la vida de los obreros y la santificación de las fiestas. A lo largo del año aparecen documentos relacionados con la formación espiritual y sacerdotal, la liturgia y la práctica parroquial, así como disposiciones de las Congregaciones Romanas sobre cuestiones matrimoniales y sacramentales. Entre los contenidos doctrinales destaca la publicación de los «Seis sermones sobre el espiritismo», dedicados a examinar esta práctica desde la perspectiva de la doctrina católica y a confrontar sus planteamientos con la Sagrada Escritura, la tradición y la enseñanza de la Iglesia. Hacia el final del volumen adquiere especial importancia la celebración de la segunda Conferencia Episcopal de Colombia, reunida en Bogotá por disposición de la Santa Sede el 8 de diciembre, con la participación de los Ordinarios de las diócesis, prefecturas y vicariatos apostólicos del país y bajo la presidencia del arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia. La revista registra sus ceremonias, discursos y actos realizados en el Palacio Arzobispal y en el Seminario Conciliar, presentando la reunión como expresión de la unidad de la Iglesia colombiana y de su comunión con la Santa Sede. También se incluyen documentos sobre el Congreso Eucarístico Nacional, la Asociación de los Sagrados Corazones y de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento, ejercicios espirituales y otros asuntos de formación y devoción. En conjunto, los números de 1912 permiten seguir la actividad pastoral y administrativa de la Arquidiócesis, su relación con Roma, la organización del episcopado colombiano y las preocupaciones doctrinales, litúrgicas y sociales que ocupaban a la Iglesia en los primeros años del siglo XX.

