
Tiempo de Cuaresma
La razón de ser del Tiempo de Cuaresma es la preparación para la Pascua: la liturgia cuaresmal prepara a celebrar el Misterio Pascual, tanto a los catecúmenos, haciéndolos pasar por los diversos grados de la iniciación cristiana, como a los fieles que rememoran el bautismo y hacen penitencia.
Desde cuando se inicia la Cuaresma hasta la Vigilia pascual, no se dice el ALELUYA.
El Miércoles de Ceniza, considerado en todas partes como día de ayuno, es el día en que se impone la ceniza.
Los domingos de este Tiempo reciben el nombre de domingos I, II, III, IV y V de Cuaresma. Al domingo sexto, con el que empieza la Semana Santa, se le denomina "Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor".
La institución de la Semana Santa tiene por objeto recordar culturalmente la Pasión de Cristo a partir de su ingreso mesiánico en Jerusalén.
En la mañana del Jueves Santo, el Obispo bendice los santos óleos y consagra el Crisma durante la Misa que concelebra con su colegio de presbíteros.>>>
(Normas Universales sobre el Año Litúrgico y sobre el Calendario, nn. 27-31).
Normas particulares y características especiales
a. Misa:
Cada día tiene Misa propia completa. Las Memorias, aun las obligatorias, se suprimen; sólo se permite, a voluntad, tomar la colecta del santo.
Se puede escoger, a voluntad, uno de los cinco prefacios de Cuaresma, fuera de los días que lo tengan propio.
En los domingos III, IV y V de Cuaresma se pueden elegir las lecturas; o bien, se leen las del ciclo correspondiente y se utiliza el prefacio de Cuaresma, o se leen las lecturas correspondientes al Ciclo A, las cuales tienen prefacio propio.
Cuando estas lecturas del Ciclo A no se utilizan en domingo, se pueden elegir para la Misa de cualquier día de la semana con su prefacio propio. Se recomiendan por su valor catecumenal.
En Tiempo de Cuaresma queda prohibido adornar con flores el altar, y se permiten los instrumentos musicales sólo para sostener el canto, como corresponde al carácter penitencial de este tiempo. De esta norma se exceptúan las domínicas IV de Cuaresma, las Solemnidades y Fiestas.
b. Oficio:
Es siempre Ferial, con himnos, antífonas y preces propias.
No se celebra ninguna Memoria obligatoria; las que coincidan en este Tiempo se consideran como Memorias libres.
Si alguien quiere celebrar la Memoria de algún santo que coincida en este Tiempo, lo podrá hacer de la siguiente manera:
El tiempo, con su responsorio, se agrega la lectura hagiográfica con su responsorio; se concluye con la oración del santo.
En Laudes y Vísperas: después de la oración conclusiva -omitida la conclusión acostumbrada- se añade la antífona (propia o del Común) y la oración del santo.
(Cf. Ordenación General de la Liturgia de las Horas, nn. 237-239).
En la Misa: se dice sólo la oración colecta del santo, excepto el Miércoles de Ceniza y en la Semana Santa.
Sin embargo, recuérdese que la oración colecta «expresa el carácter de la celebración» (Cf. IGMR 54). Por tanto, el omitirla no dejará de influir en el relieve que se debe dar a este Tiempo especial del Año Litúrgico.
c. Misas de difuntos:
Durante todo el Tiempo de Cuaresma SE PROHIBEN las Misas de difuntos, excepto la exequial y el primer aniversario de la muerte.
d. Campaña de la Comunicación Cristiana de Bienes:
Durante toda la Cuaresma se celebra la CAMPAÑA DE LA COMUNICACIÓN CRISTIANA DE BIENES. Esta Campaña la creó el Episcopado para que se celebre en todo el país con el fin de crear conciencia cristiana sobre el valor del ayuno, de la penitencia voluntaria de algo, para compartir con el hermano. La Comunicación Cristiana de Bienes, busca una mayor vivencia de las obras de misericordia, espirituales y corporales, como expresión de fraternidad.
e. Ayuno y Abstinencia:
La Conferencia Episcopal de Colombia, en conformidad con el Código de Derecho Canónico, ha dispuesto:
El Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo se observará el ayuno y la abstinencia de carne. Obliga el ayuno a los mayores de diez y ocho años hasta los cincuenta y nueve años cumplidos; la abstinencia, a los mayores de catorce años.
Los demás viernes del año que no coincidan con una Solemnidad, los fieles mayores de catorce años pueden cumplir el precepto de la abstinencia privándose de carne o de otro alimento habitual de especial agrado para la persona; la abstinencia puede suplirse, con excepción de los Viernes de Cuaresma, por un acto determinado de mortificación, de piedad, de caridad, de limosna o de apostolado.


