Alegre y feliz despertar en nuestro cuarto domingo de Pascua. Una fiesta muy especial porque te celebramos a ti como el Buen Pastor que dio la vida por sus ovejas. Hoy es día para abrir nuestro corazón, lleno de agradecimiento por tu entrega generosa y amorosa. También por tantos buenos pastores que han orientado nuestras vidas con su testimonio de entrega de servicio y de disponibilidad.
En cada momento de nuestras vidas encontramos al que es guía y orientador, bien sea en un sacerdote, un papá, una mamá o alguien que tenga autoridad para llevarnos por caminos seguros y confiables. Gracias, Señor, por tu ser de Buen Pastor y aquellos que tenemos a nuestro lado. Ahora, Señor, abre nuestros corazones con los dones de la sabiduría y de la inteligencia para poder discernir tu palabra.
En nuestros días encontramos en Internet tutoriales para casi todas las acciones de la vida; muchos son muy útiles para resolver problemas concretos. Pero ¿quién nos podrá enseñar a vivir de tal manera que alcancemos una vida plena? Jesús, te presentas hoy como el Buen Pastor, como verdadero guía que nos descubre los secretos de la vida. Tú no eres el único que se presenta como guía. Por eso, nos das criterios seguros para distinguir al verdadero de los falsos guías. Utilizas varias imágenes para que tu enseñanza sea más fácil de asimilar. Nos hablas de un aprisco, de su puerta, del portero, de ovejas y de pastores.
El pastor no cuida una sola oveja, sino muchas. Eso nos indica que el camino hacia la vida plena no lo alcanzamos solos, sino con otros. Separarse de los otros es separase también del Pastor y quedarse a la intemperie, a merced de todos los peligros; es extraviar el camino; privarse de la meta que, en lo más profundo de nuestro corazón, estamos llamados a alcanzar. Recordemos: «ERES MI PASTOR, OH SEÑOR, NADA ME FALTARÁ, SI ME LLEVAS TÚ».
Feliz y santificado domingo. Los abrazo y los bendigo. OREMOS POR LOS SACERDOTES.
ORACIÓN
Señor, te agradezco por tener tu corazón siempre abierto. En esa puerta de tu corazón quiero ponerte a mi familia, a mis seres más queridos, a los que tú sabes que más necesitan de tu gracia y a los que están más alejados de ti. Quiero que sepas que yo también quiero abrirte la puerta de mi alma, pues sé que cuando tú entras en una vida, ya no la dejas igual. Así sea.
REFLEXIÓN https://www.iglesiaenaragon.com/domingo-4o-de-pascua-26-de-abril-de-2026
Hay que seguir las huellas de Cristo Resucitado bajo la bella imagen del Buen Pastor. Veamos:
1.- Llama a las ovejas por su nombre. No somos un número. Si pregunto en algún Hospital por una persona concreta, con su nombre y apellidos, siempre me responden con un número. Habitación 540. No dice: la persona por la que pregunta se encuentra en la habitación 540.La Iglesia en el bautismo pregunta por el nombre… ¿Qué nombre habéis elegido para este niño? Detrás del nombre hay personas que ayudan, que acogen…que alimentan…Es persona. No se bautizan cosas sino personas. A veces se encuentra uno con noticias como éstas: En tal barrio de Madrid se ha encontrado a un anciano que llevaba ya un mes muerto. Lo han descubierto por el olor… Ha tenido que morir para que la gente se entere que vivía. Jesús ha venido para que tengamos vida, y vida en abundancia. Cristo quiere que se nos reconozca por el olor a vida y no por el olor a muerte.
2.- Entrará y saldrá… Hay religiones, sectas, donde entras y ya no puedes salir…o te amenazan…Lo mismo ocurre con los partidos políticos. Debes someterte a la disciplina de voto. Y, a veces, votas en contra de tu conciencia. No piensa eso Jesús. “Estoy a puerta y llamo…si me abres… entraré y cenaré contigo”. Y si no me abres…no tiraré la puerta. Seguiré llamando y esperando… El corazón humano tiene una puerta y ésta sólo se abre desde dentro. Respeta nuestra libertad.
3.- El Papa Francisco nos hace a los cristianos —especialmente a los pastores— un programa de vida.
Va delante de las ovejas… Jamás Jesús habla de lo que no ha vivido. Nos manda que perdonemos porque Él antes nos ha perdonado. Nos manda que nos amemos porque Él antes nos ha amado. Eso da autoridad… ¿Qué autoridad pueden tener unos padres que mandan a Misa a sus hijos y ellos se quedan en casa? ¿Qué autoridad pude tener un médico ante un enfermo de cáncer de pulmón, al decirle que no fume si él se está fumando? ¿Qué autoridad puede tener un maestro al decir a los niños que deben ser puntuales si él siempre llega tarde? La vida por delante.
Llevar la vida por delante no significa que el sacerdote debe adelantar a los fieles por su dignidad, su fama, su prestigio, su poder, etc. Ir delante de las ovejas es ser el primero que se entera de los problemas del pueblo, de los que sufren, de los que lo pasan mal. Es el primero que pone su casa, su coche, su persona a la hora de servir a los feligreses.
El nuevo pastor enviado por el Buen Pastor nos recordó que Cristo nos precede, que el mundo necesita su luz. Sus primeras palabras fueron: “La humanidad necesita de Él como puente para ser alcanzada por Dios y su amor”, y añadió: “Ayúdennos también a nosotros, y luego unos a otros, a construir puentes con el diálogo, con los encuentros, uniéndonos a todos para ser un solo pueblo, siempre en paz”. Papa León XIV (11-mayo-2025)
