La fundación cuenta con una sicóloga encargada de asesorar a las familias y las directivas de los planteles sobre como generar condiciones adecuadas en el entorno de los niños para que se puedan desarrollar de la manera correcta.
También visita las instituciones al principio, mitad y final del año escolar para ver el avance que se da en cada uno de los procesos de los niños.
Una formación educativa integral requiere de un programa en el que se incluya el acompañamiento y orientación a niños y sus padres o tutores de manera que se canalicen las situaciones de conductas y problemas de vulnerabilidad emocional, afectiva, sexual y familiar que muchas veces aparecen en los ambientes escolares e intrafamiliares. Acercarse a los problemas de los niños en determinados contextos socio – familiares implica contar con apoyo psico – terapéutico que articulado con los valores del Evangelio pueda brindar un Programa de Asistencia, orientación y ayuda encaminada hacia un normal desarrollo y desenvolvimiento en la sociedad.
• Humano: Noción de la persona, confrontación, conocimiento de sí mismo y de los demás como principio y camino para el cultivo de conductas, actitudes y respuestas auténticas ante los desafíos de la vida.
• Psíquico – social: La formación en valores humanos y cristianos en los niños es un camino hacia la aceptación de sí mismo y de los otros. Teológicamente conlleva a la cohesión interna, a la conciencia de pertenencia y participación responsable que implica autotrascendencia, salir de sí para llegar a consensos y consentimientos mutuos, a valores duraderos, y a modos de adaptación madura en diferentes ambientes, según las crecientes expectativas de la vida.