Señor, Tú que eres Uno,
en la diversidad de tres personas:
reúnenos en una sola comunidad.
Tú, que eres el Verbo encarnado
con el ‘Sí’ de María:
enséñanos a inculturar el Evangelio.
Tú que nos has revelado al Padre
con signos y palabras:
conviértenos en Buena Noticia.
Tú, que envías al Espíritu Santo
para que la Iglesia sirva la Eucaristía:
danos la espiritualidad del Buen Samaritano.
Suscita servidores de la comunicación,
capaces de soñar, dialogar y profetizar,
para que nuestros pueblos tengan Vida.
Infunde en los profesionales de los medios,
la audacia para ser fieles a la verdad
y hacer resonar la voz de los incomunicados.
Concede a todos tus discípulos
la escucha atenta,
la actitud prudente,
el lenguaje sabio,
y la visión misionera de la comunicación.
Amén.